 
... jugando al fùtbol. |
 
Laguna al atardecer. Tuvimos que emplearnos a fondo en la bicicleta para llegar antes de anochecer. |
 
Este es el lejano pueblo de Siwa. |
 
... y lo queda del Templo de Amòn Ra. |
 
... y yo no iba a ser menos, je je. |
 
Greig (amigo australiano) subido a una palmera para coger dàtiles. |
 
Con Greig y su canguro australiano, mientras esperàbamos el autobùs hacia Alejandrìa. |
 
... con su famoso Oràculo, bien conocido por Alejandro Magno. |
 
Como oasis que es, Siwa està en un entorno natural de extensos palmerales. Pero Siwa tambièn tiene lagunas y salares en sus cercanìas. |
 
Muchos niños vimos por las calles, sonrientes subidos en carros o... |
 
... pero tambièn existen fruterìas en el pueblo, eh! No hace falta subirse siempre a los àrboles, je je je. |
 
Estamos en un paìs àrabe... sì o sì. |
 
... y muchos niños esperan en el paseo para acceder a ella a travès de una escalera, igual que hicimos Vìctor y yo. |
 
Una pareja en el paseo marìtimo disfrutando de sus vistas. |
 
Numerosos limpiabotas a las puertas de la estaciòn de ferrocarril. |
 
Arroz, pasta, fideos, garbanzos, lentejas... eso es un "Cuchary", comida tìpica egipcia. |
 
Aquì nos detuvimos para comer algo caliente. |
 
Vista de la bahìa al atardecer desde la barcaza. |
 
Paseo marìtimo al atardecer. ¡Bonita estampa! |
 
Interior del tren. |